sábado, 21 de mayo de 2011

Carta a Floyd

Del pasado ningún reproche
de ser joven mucho menos,
el camino siempre piedras trae
y depende de ti hacerlas tan grandes como montañas
o tan pequeñas como para agarrarlas
y jugar con ellas en el río.

Parece mentira, pero de ese pequeño camino,
insignificante en el largo mapa de la historia,
somos amos y señores; arquitectos de ese pequeño malecón,
ingenieros y pueblo.

Se inteligente poeta
que el odio no le gane a tus ganas de crecer y amar,
que el miedo a las heridas no lime tus garras
que te evitan querer y ser querido.

No olvides que la vida sin amor no es vida en lo absoluto
y que el único camino en el que te tropezarás con la felicidad
es el camino del corazón, nos lo contó Don Juan.

Muchas veces nos portamos como estúpidos
y nos enfrentamos al enemigo
con las fuerzas que nos presta el odio,
pero son falsas fuerzas
falsas, falsas, falsas,
como un discurso político,
como una orquesta sin ensayo.

Para abatir al enemigo hay que ser inteligente,
fortalecer al corazón, el se encarga del alma
y del cuerpo se encarga el tiempo.

El camino trae piedras, es verdad,
pero si levantas la cabeza hermano poeta,
si logras divisar el horizonte
notarás su insignificancia,
y la nuestra.





"Caminante, son tus huellas el camino y nada más;
caminante no hay camino, se hace camino al andar;
al andar se hace camino y al volver la vista atrás,
se ve la senda que no se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino sino estrellas en la mar“


Maracaibo 27/12/10

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